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Fútbol

Un proyecto para la paz

Como si de dos jefes de Estado se tratase, una treintena de medios esperaron en la tarde de ayer la llegada del presidente de Israel, Simon Peres y la del Presidente del Barcelona, Sandro Rosell en el complejo hotelero-deportivo Kfar Hamacabiá de la ciudad de Ramat Gan, junto a Tel Aviv. El presidente del club, acompañado por su vicepresidente Javier Faus, anunció la celebración el próximo 31 de julio de un partido de exhibición entre el equipo barcelonés y un combinado de jugadores palestinos e israelíes para “tender puentes de diálogo entre las dos comunidades que ayuden a la reconciliación de los dos pueblos”, aseguró. Los jugadores del Barça permanecerán 24 horas en Israel y los territorios palestinos sin que se haya concretado dónde se realizará el entrenamiento, barajándose Jerusalén Oriental o la ciudad de Ramala (capital de facto de Cisjordania).

Peres enarboló los valores del fútbol como fórmula para derribar barreras y eliminar el racismo y alabó el proyecto del club. “Es un mensaje de paz para nosotros y nuestros vecinos”, dijo Peres días después de que se produjeran varios incidentes xenófobos protagonizados por los hinchas del equipo local de Jerusalén, el Betar Yerusalayim, tras el anuncio de su dirección de incorporar a la plantilla dos nuevos jugadores de origen checheno y religión musulmana.

Rosell anunció que el equipo que se medirá al Barcelona estará formado por una amalgama de jugadores tanto de la selección israelí como de la palestina, sin que se detallara cómo podrán trasladarse hasta el estadio Ramat Gan de Tel Aviv aquellos que residan en la Franja de Gaza, bajo bloqueo israelí desde 2007. “Hay voluntad de las tres partes (Centro Peres para la Paz, Autoridad Nacional Palestina y FC Barcelona) sólo tenemos que negociar y concretar los detalles. Lo que nos interesa es jugar”, comentó Xavier Mas de Xaxàs, periodista e impulsor del proyecto. “Peres nos ha dicho que no habrá problemas, que pondrá los medios necesarios”, aseguró Rosell.

Parte de los beneficios generados por el encuentro, que si fuera un amistoso supondría entre dos y tres millones de euros para el Barcelona, se dedicarán a sufragar los gastos del proyecto. Rosell y Faus tienen previsto también desplazarse a Ramala para entrevistarse con el Presidente de la Autoridad Nacional palestina, Mahmoud Abbás.

La iniciativa no está exenta de polémica. Algunas organizaciones culpan al Barça de contribuir a la “normalización” de las relaciones con Israel sin que haya un acuerdo de paz definitivo y mientras éste continúa ocupando Cisjordania y Jerusalén Oriental.

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