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Cádiz

Los últimos supervivientes de aquel fútbol

En la época de las pretemporadas millonaria, conviene echar la vista atrás y rememorar los grandes torneos veraniegos

Foto: RC Deportivo

Aprovechando estas fechas de amistosos fuera de nuestro continente, en una época dónde el dinero impera en el mundo del fútbol, me gustaría recordar aquellos torneos veraniegos que durante mucho tiempo fueron la única vía de vivir el fútbol internacional dentro de nuestras fronteras. Atrás quedaron ya las vitoreadas ediciones del Trofeo Villa de Bilbao o del Ciudad de Santander, como se llamó en 1993 al encuentro conocido como Trofeo Príncipe Felipe. Sin embargo, aún quedan vivas grandes citas veraniegas como el Trofeo Ibérico, el Joan Gamper, el Colombino, el Ramón de Carranza o el Teresa Herrera

Este último, recibe su nombre de una heroica brigantina que donó sus bienes para construir un hospital de caridad, dejando un testimonio de solidaridad («Si son cortos mis bienes, es infinita la bondad de Dios para atraer las limosnas de los fieles a esta obra de humanidad, la más consoladora y meritoria que puede practicarse en este mundo»), que más tarde serviría a Cristino Álvarez para crear un torneo (1946) con el fin de ayudar a los más desfavorecidos durante aquellos duros años de posguerra.

La primera edición, disputada entre el Sevilla y el Athletic, fue dando paso a múltiples choques veraniegos de gran prestigio. Durante su historia, equipos como el Real Madrid, Barça, Ajax, Bayern de Múnich o el Santos se han dado cita en Riazor, para el disfrute de miles de aficionados que podían contemplar la fantasía de Cruyff, Pelé o Garrincha a pocos kilómetros de su hogar. Dicho evento compitió con otros choques como el Trofeo Ramón de Carranza o el Colombino

Este último, acogió a equipos de todo el mundo que se medían al Recreativo de Huelva en choques tan apasionantes como aquella edición inaugural de 1965, en la que se dieron cita los clubes más antiguos de España e Italia (Recre y Génova), junto al Racing de Paris ,siendo este, uno de los clubes con más historia del fútbol francés. Aquella primera edición acabaría ganándola el club onubense. 

En nuestros días, estos torneos se han visto eclipsados por campeonatos en Asia o América, donde los grandes clubes ganan exorbitantes cantidades de dinero. Sin embargo, estas históricas citas no morirán. No mientras un niño vuelva a sonreír viendo jugar a su equipo en el Carranza un día de verano, en tanto que su abuelo le observa emocionado, quien sabe si con el recuerdo de Paco Gento recorriendo esa misma banda.

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