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Fútbol

Identidad contra poder económico

El esplendor de su pasado lo recordó ayer el Valencia al pasar su autobús por el Stade de France, donde en 2000 perdió su primera final de Champions ante el Madrid (3-0). Hoy precisa de una heroicidad para volver a esa púrpura internacional. Esta vez será en el Parque de los Príncipes, ante otro rival menos aristocrático pero de parecido poderío económico gracias a la inversión de los petrodólares catarís. “No hay nada escrito y lo que resta es escribirlo”, dijo el técnico del Valencia, Ernesto Valverde, animándose para remontar un 1-2 de la ida en Mestalla. “Con lo que cuesta llegar, no queremos marcharnos. Vamos a ir a por todo”, añadió. “Necesitamos determinación, intensidad y fe”, remató Feghouli.

La fórmula será parecida aunque distinta a la de Mestalla: mantener la posesión (un 60%), pero con mucha más profundidad, menos pérdidas en el centro del campo y mucha más seguridad defensiva para evitar las contras del PSG, su mejor arma. “El Valencia mantendrá su identidad, pero con un poco más de control defensivo”, resumió el entrenador italiano del PSG, Carlo Ancelotti. Sin Ibrahimovic ni Verratti, sancionados, el cuadro francés afilará más el previsible contragolpe si entra Gameiro para sustituir en la punta al gigante sueco. En lugar de Verratti, dispone de Thiago Motta, ex del Barça, o de Beckham, que está actuando de mediocentro. En el Valencia, lesionados los dos centrales (Costa y Rami), Valverde recurrirá a los zurdos Víctor Ruiz y Mathieu, cuya prueba fue satisfactoria ante el Levante.

El PSG lo fía todo a Europa. La Liga le sabe a poco, como se deriva de las declaraciones de su director deportivo, Leonardo, tras perder en Rennes (1-0), en las que desprecia el torneo doméstico. Recuperado de una lesión dos meses después, el central Thiago Silva, también apuntó a Europa: “La concentración es mayor en la Champions”. La presión cae a plomo sobre el PSG, con la obligación dejustificar su enorme inversión. A favor del Valencia, su identidad y la imprevisibilidad del juego para volver al lugar que un día ocupó en el Stade de France.

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