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Fútbol

Día mayor en Old Trafford

Tras haber pasado 27 de sus 71 años en el banquillo de un mismo equipo, Alex Ferguson aún sueña. “Llega una noche que todos queremos vivir”. Señal inequívoca de la magnitud del duelo de hoy entre el Manchester United y el Real Madrid, dos jerarcas del fútbol mundial, dos clubes de la nomenclatura de la Copa de Europa, cuya mística no se entendería sin ellos. A un lado, el equipo de los récords, al que arroparán unos 3.000 seguidores en busca del décimo título. Y lo hace en su mejor momento de la temporada. Como pletórico llega su adversario. El United y todo su linaje, el equipo que ha gobernado y gobierna con puño de hierro el fútbol inglés en las últimas décadas.

Nada mejor que el Barça, su eterno rival, para que el Madrid se probara ante una cita de tanto cuajo. Quizá haya bastado una semana. Tras meses de zozobra, el Madrid está ahora en disposición de hacer más de un bingo. En el Camp Nou vio el camino y su rearme anímico y futbolístico lo corroboró el pasado sábado en Chamartín. Son los días de un Cristiano Ronaldo apabullante, una manada en sí mismo, una descarga que sacude a todos sus compañeros. Son los días de Varane y Ramos, y quién sabe si de la graduación final de Diego López. Recuperado Xabi Alonso, el grupo madridista llega entero, con un resultado inquietante (1-1 en la ida), pero con un guiño estadístico que le avala: en los 15 partidos que ha jugado con José Mourinho en Champions lejos del Bernabéu ha marcado siempre (27 goles en total). En Old Trafford no tendrá otro remedio si quiere subir un escalón en el torneo. Ferguson se sabe la vía: “En el Camp Nou me enseñaron cómo jugarles, no podemos dejar que contraataquen”.

El Madrid no engaña, es su arsenal. Y con CR desatado mucho más. “Si lo comparo con el Ronaldo gordo, con el viejo, dicho con cariño, Cristiano es mejor, más completo, un gran atleta que tira con las dos piernas”, dijo el técnico escocés al contrastar a ambos. “Me gustaría que a Cristiano le estuvieran diciendo cosas poco agradables en lugar de piropos”, terció luego Mourinho. Pese a que Ferguson ha sufrido más al brasileño, que en abril de 2003 puso en pie a Old Trafford tras anotar tres goles con el Madrid, no le faltan motivos para desvelarse con su expupilo portugués. Sin en Manchester selló una media de 0,40 goles por encuentro, en Madrid ya lleva uno por partido. Tampoco está nada mal la media anotadora de Van Persie, con 23 dianas en sus primeros 35 partidos oficiales con el United.

Convencido de que los dos equipos anotarán al menos una vez, Ferguson puso el énfasis en la zona defensiva, en la resistencia de cada cual a las embestidas ajenas. Mourinho, que entrenó en el campo del City, no le contradijo: “Espero un Manchester muy defensivo cuando no tenga la pelota y muy ofensivo cuando la tenga. Y nosotros, igual. Tendremos que defender mucho y bien”. Al míster portugués no le inquietó sobremanera que Alonso y Ramos puedan perderse la ida de cuartos si ven una tarjeta.

Contra el Madrid, el viejo United, un club capaz de resurgir tras una tragedia como la de 1958 —un accidente aéreo en Múnich en el que fallecieron 23 personas de su expedición, incluidos ocho futbolistas—, ganar 10 años después la primera de sus tres Copas de Europa (1999 y 2008 fueron las últimas) y aún mantenerse hoy en la gran portada del fútbol mundial pese a la invasión de petrodólares en la Premier. Un club en el que de alguna manera se ha mirado el Real Madrid desde la primera presidencia de Florentino Pérez. Al presidente, primero le sedujo su capacidad para conquistar los mercados, luego un auxiliar de Ferguson como Carlos Queiroz y más tarde los dos mayores iconos del club en este siglo: David Beckham y el propio Cristiano Ronaldo. Un club mixto, que no duda en tirar de talonario (Ferdinand, Rooney, Van Persie), apostar por los jóvenes (Cleverly, Welbeck, De Gea) y, al mismo tiempo, mantener un nudo con su ADN (Giggs, que en noviembre llegará a los 40 años, cumplirá hoy 1.000 partidos con el United). Ferguson tiene toda la plantilla al completo salvo Jones, titular en la ida y baja de última hora. Con la Premier a un paso y vivo en la Copa, Europa es su gran objetivo. En Old Trafford lo saben. Por algo ayer se acercó al entrenamiento sir Bobby Charlton. Síntoma de que hoy es un día grande, un día de fútbol mayor.

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