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“Si no hay salchichón, ya le pondré chorizo”

Instigador de la mayor trama de dopaje desarticulada en España, el doctor Eufemiano Fuentes es el epicentro de la Operación Puerto. En torno a él, su laboratorio y sus prácticas dopantes giran multitud de personajes -directores, ciclistas, excorredores y letrados- que, desde 2006, conforman un gigantesco galimatías que intenta ser descifrado desde el pasado 28 de enero por el en el juzgado de lo Penal número 21 de Madrid. Pletórico, un encantador de serpientes crecido en las situaciones más adversas, Fuentes ha dejado desde entonces algunas frases para el recuerdo.

- "¿Tranquilo, señor Fuentes? Yo, sí. ¿Y usted lo está?". Antes de su llegada al juzgado de Julián Camarillo (la calle madrileña en que se ubican las salas de lo penal), rodeado por una multitud de cámaras y periodistas, Eufemiano Fuentes volvió a exhibir un dominio absoluto de la escena. Con gesto y discurso altivos, el médico replicó a cuantas preguntas le hacían los representantes de los medios de comunicación.

- “Trabajo a título particular con deportistas individuales, no con equipos, de todo tipo, un tenista, un ciclista, un futbolista, un boxeador, un atleta...". En su comparecencia, el doctor mantuvo ante la juez que practicaba autotransfusiones de sangre a los deportistas por razones terapéuticas. Extraía sangre para rebajar el hematocrito (el porcentaje de glóbulos rojos) cuando sus análisis le revelaban que la salud del ciclista estaba en peligro por su excesiva viscosidad y la reinfundía, “siempre en su gabinete, nunca en las carreras”, cuando el descenso de hematocrito suponía un peligro de anemia. Así lo afirmó.

- “Si usted me lo pide, señoría, le identifico todos los códigos de las bolsas de mis clientes”. En la tercera jornada del juicio, Fuentes mostró su predisposición a dar la lista de sus clientes, pero la juez prefirió no preguntárselo: “No, no se lo voy a pedir. En este punto prevalece el derecho de la defensa a no contestar, y yo no le voy a pedir que lo haga”.

- "No traté a Manzano porque consumía cocaína". Durante el interrogatorio, Eufemiano pasó al contraataque. Ante la acusación particular del excorredor Jesús Manzano, que en marzo de 2004 fue el primer en denunciar las prácticas dopantes, el doctor expuso: "Me pidió tratamiento, pero consumía cocaína y eso es muy peligroso en el deporte de alta competición. Lo sabía a través de él y de su madre, que me llamó para informarme. El consumo de cocaína puede producir daños cardiovasculares serios, por eso no lo incluí entre mis pacientes".

- “Tengo derecho a mentir, a no decir la verdad, a callar". La inscripción RSOC, presuntamente referida el equipo de la Real Sociedad de fútbol, entran en escena en el jucio. Eufemiano continúa con su exposición mediática particular. “¿Qué significa RSOC?”, le preguntaron los periodistas a Fuentes, en relación con los documentos destapados por EL PAÍS. “No sé. Quizás se refiera a un buen vino”.

- "A Manolete le mató una transfusión no compatible. Si hubiera tenido una bolsa...”. En la penúltima sesión, Fuentes incidía en la contradicción de que no se le juzgaba por dopaje, sino por un delito contra la salud, cuando sus clientes estaban más sanos que nadie. En este sentido, dijo: "Si solo me hubiera dedicado a los toreros, pues les preparaba bolsas a dos que se las querían llevar por esas plazas de Dios, no estaría aquí. Y fíjate, a Manolete le mató una transfusión con sangre no compatible. Si hubiera tenido una bolsa con su sangre… Y Paquirri no se habría desangrado".

- “Si no hay salchichón, ya le pondré chorizo o queso”. Las escuchas telefónicas revelaron aspectos de la supuesta trama de dopaje urdida por José Luis Merino Batres y Eufemiano Fuentes. En ellas se incluyen términos en clave como "Siberia" (arcón congelador), "polos" (bolsas de sangre) y "bocadillos" para clientes como ''Birillo'' (Ivan Basso), que estaban compitiendo en aquel momento en el Giro. "Tengo que sacar adelante esto, al fin y al acabo el responsable de todo esto soy yo. ''Birillo'' está esperando... y qué le digo a ''Birillo'', ¿que no hay comida? Se va el carro ya y está en un sitio imposible de llevarle bocadillos. Estaba previsto hace muchos meses que este fin de semana le preparábamos un bocadillo. Si no hay salchichón, ya le pondré chorizo o queso. Le habíamos prometido un par de polos", le dijo Fuentes a Merino en una conversación registrada el sábado 13 de mayo.

- “Esto no es para andar más, sino para después”. En la última sesión, las grabaciones intervenidas por la Guardia Civil atestiguan las sospechas del médico ante la posibilidad de que su teléfono estuviese intervenido por la policía, detallaban su vínculo con el ciclista colombiano Santiago Botero e implicaban al expistard José Antonio Escuredo, actual seleccionador español de ciclismo en pista. Eufemiano recomendó a Botero que esperara a terminar una etapa de la Volta 2006 para seguir con su tratamiento. "Prefiero que lo hagas mañana, después de una etapa muy dura, porque sienta mejor. Esto no es para andar más, sino para poner la base para después, pero poniendo la base uno se queda mal. Cuanto más cansado estés, mejor, mañana tu cuerpo está más receptivo".

-"Nunca le he dado ni una aspirina a ningún jugador del Madrid". A la salida de una de las sesiones, el abogado de Eufemiano Fuentes dijo que el Real Madrid mantenía con el doctor canario "una deuda desde hace años”. Según su abogado, esta se correspondía con unas dietas de 2009 -unos 1.000 euros-, por sus gastos por desplazarse a declarar como testigo en la demanda judicial interpuesta por el club blanco contra el diario francés Le Monde, que había acusado al Madrid de usar los servicios del doctor (El periódico perdió el juicio y debió indemnizar al club). Tras la afirmación del abogado de Fuentes, el Madrid anunció que demandaría al médico por dañar “la imagen” del club. Ante esta situación Fuentes quiso aclararlo todo: "No le he dado ni unas aspirina a ningún jugador del Madrid"

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